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jueves, 2 de mayo de 2013

Paciencia

Aquel que toma la decisión de enfrentarse a una maratón, lo primero que debe de tener es paciencia.

La paciencia es necesaria para afrontar un periodo largo de entrenos. Paciencia se debe de tener cuando el cúmulo de “tiradas largas”, las agobiantes series para adquirir ritmos parecen agotar el cuerpo antes de tiempo.

Paciencia deben tener todos los que rodean, al que se esfuerza con paciencia por querer llevar su entreno día a día.

Con paciencia ha de ver pasar los días, los entrenos y ser lo suficientemente persuasivo para que con paciencia familiares y amigos entiendan y compartan tan importante reto.

Paciencia ha de someterse cuando en la línea de salida la “marabunta” maratoniana inicia su correr. Paciencia es la del corredor popular que en los primeros kilómetros hace una resta a la suma de los 42 km que le quedan y con paciencia entiende que ira restando kilómetros para conseguir alcanzar la meta.

A la paciencia se debe de someter aquel que percibe en la piel la euforia de encontrarse en el km 15 y desde su interior brota el deseo de querer ir a mucho más. No digamos la paciencia que debe de someterse cuando en los momentos de casi silencio, donde el rítmico sonido de zapateos, te hace preguntarte que haces aquí.

La paciencia es necesaria cuando en los kilómetros finales y en las cuestas inacabadas las piernas parecen no avanzar y cuerpo desea dejarlo ya.

Para afrontar un maratón es necesario un entreno riguroso, serio y bien  programado, para que en continua paciencia te encuentres frente a la línea de salida y a lo largo de todo el recorrido el entreno, las garras, los deseos, aderezados con sabia paciencia den la mejor estrategia para encontrarte con los tuyos en la línea de meta.

Pero pedir paciencia a quien le aprisiona el paro (27%), quien ve que no existe ya ingresos, el joven que salta los 30 sin saber que es un empleo, a quien desde la jubilación mantiene yernos e hijas, a quien se les recorta más y más su derechos sociales, a quien la espada de Damocles amenaza con mandar a la “p. calle”, a quien… tiene miedo.

Me da que aquel que paciencia pide a quien la angustia atenaza, no ha entrenado para correr una maratón.
JMR

Paciencia (Pedro Simón)

http://www.elmundo.es/blogs/elmundo/asimplevista/2013/04/30/paciencia.html

miércoles, 20 de julio de 2011

El valor de la sombra

Las primeras horas de la mañana de mediados de julio apuntaban unos destellantes rayos de sol que presagiaban un calor extremo en estas Lagunas de Don Quijote. Ya en los primeros metros, y a pesar del barullo de conversación del grupo de corredores laguneros, el sudor comienza aflorar por cada uno de los poros de la piel. El ritmo pausado y continuo, mantenía una formación de legión romana lanzada en batalla, donde el sol en lenta elevación se va convirtiendo en testigo mudo de esta loca andanza trotonera.
La frente sudorosa resbalaba lágrimas de sol mientras el braceo mantenía un amortiguado ritmo. Una vez que nos alejamos del camino circundante lagunar, para entrar en el camino de los Marotos, los rayos de sol se hacen dueños y señores de una llanura extensa y amarillenta, donde en la lejanía dejaba divisar la silueta del pueblo chelero.
Los sorbos de agua que se reparten tratan de apagar el recalentón que aflora en cada centímetro de la piel ante la insistencia de un aire sofocante, donde las sombras aletargadas bajo el intenso y brillante sol que domina un paisaje de estío de tierra reseca y polvorienta.
Entramos en el carril de la Torquilla, donde se muestra con crudeza la intensidad de la mañana adueñada por un sol devastador, de calor intenso y sofocador, donde las sombras son absorbidas por la interminable llanura chelera.
Retomamos el camino circundante de las lagunas, en ese momento sentimos la esbeltez de unos "taraiz" que flanquean un amplio tramo del circuito. Como porosos botijos veraniegos pasamos por sus ansiadas sombras, donde una ligera brisa surca nuestra piel. Sus sombras devuelven el aliento, donde el cuerpo y espíritu parece crecer ayudando a mantener el ritmo.
La cuesta hacia el silo el tío Claudio nuevamente deja lanzar aterradores rayos, sus efectos parecen querer arrebatar la bondad de las tan escasas y anheladas sombras pasadas. Siguen los pasos, siguen los rayos, sigue el sol. El calor te inunda, los labios se resecan, la saliva es pastosa, la mente se nubla, los pasos parecen retroceden, el grupo se aleja, hace falta sombra donde la brisa te recupere.
No existen, no están, han desaparecido todas las sombras, el sol y sus rayos dominan todo el escenario, corres, trotas, caminas, andas, sigues,… en un tiempo donde las sombras son muy escasas y en un lugar donde las sombras desaparecen.





JMR.

domingo, 27 de marzo de 2011

etece, etece


Que corredor, que se precie, no ha estado presente o participado en esas conversaciones, casi próximas a la de las mejores élites. En dichas conversaciones se desgranan cada uno de los entrenos que tienen programados, sus descripciones son detallas no quieren dejar en el tintero nada. Todo por insignificante que sea tiene suma importancia. Las series, los cambios de ritmo, los segundos que se arañan en largas distancias, las pulsaciones, los recorridos bien medidos o sus recortes, nada se deja al azar y todo cuenta. Es tal el sacrificio, la disciplina y el tesón que cada uno pone que, todo tiene importancia y nada puede relegarse a un simple olvido.

Si el atletismo, como movimiento popular, en un solemne acto de ensaltación fuera protagonista, quizás un locuaz y sagaz disertador con el ánimo de resaltar los valores y la importancia de sus actividad, siempre con la perspicacia de que todos se vieran reflejados e incluso evitar un involuntario olvido, al resaltar atletas de renombre como ejemplo utilizaría un genérico en el que cupieran todos y nadie se sintiera excluido, respetando con ello la solemnidad del acto.

Pero aquel lenguaje que desmenuza entrenos no es un lenguaje solemne, es un lenguaje de ilusiones y de retos, es más, está alejado de aquel etcétera, etcétera que tiene sus reminiscencias en aquellos lejanos o próximos exámenes. Quien no ha tratado de solucionar o hacer una salida hacia adelante, cuando al tener que nombrar una misma especie, nombra dos o tres y seguidamente se les pone un etc., para justificar que lo sabemos y al mismo tiempo no poner más, evitando meter la pata, esperando con ello que el “juzgador “sea benevolente.

Lo que es cierto, que aquel que está inmerso en un riguroso entreno, que tiene sus objetivos marcados, su lenguaje es vivo y directo, presume de sus esfuerzos y meticulosidad de entrenos e incluso se sincera en los desalientos (el flato, fuera de ritmo, una mala noche y un sinfín de pormenores que inesperadamente se cruzan).

Formo parte de un Club deportivo en el que su historial de equipo es poco llamativo,donde cada uno de los que lo forman están sumidos en retos personales, que los honra. Todos ellos se han ido curtiendo en el deporte popular en base a su propio esfuerzo, se han ilusionado e intentan ilusionar. En unas carreras forman más piña que en otras, pero no dudan en disponer sus coches cada fin de semana para recorrer la región y donde haga falta. El resumen de cada una de las carreras que hacen es en base a sus propios objetivos, pero siempre bajo una sana alegría de formar parte de un equipo modesto que llevan un mismo color y el orgullo de llevar el nombre de Villafranca de los Caballeros y su magnífico espacio natural las Lagunas a cada rincón de esta amplia región y más.

Para finalizar quiero dejar de lado las conversaciones de corredores, las solemnidades de actos de exaltación o los miedosos etcétera; y que mejor que al hacer memoria, recuerde: Antonio Layos (subcampeón de España en 5000m), Ricardo Ortega (Plusmarquista mundial en maratón, 2,11, Fernando Gaitán (Subcampeón de España de Cross) Pedro S. Villa (Subcampeón de España de Media Maratón) “ y tos esos” (expresión chelera que referencia la importancia del grupo que se nombra más los que sin nombrar son sobradamente conocidos) han estado presente en las distintas carrera populares que desde hace catorce años se celebran en mi pueblo, Villafranca de los Caballeros.

Que en los últimos años la Carrera Popular Las Lagunas está siendo un ejemplo de buen hacer,no cabe duda. Hoy en día es una de las carreras más numerosas de la región, que es capaz de extender con orgullo una marca, VILLAFRANCA DE LOS CABALLEROS Y SUS LAGUNAS, hasta rincones insospechado, dejando de ser un sueño que se ha convertido en realidad.

Julián Maroto Rodríguez.

viernes, 4 de febrero de 2011

es cosa de locos



En tan corta distancia han sido varias las veces que, mediante acto reflejo, la he vuelto a echar al hombro. Hago un movimiento de hombros hacia arriba para sostener la correa, al final opto por asirla con la mano y casi tocando el suelo, abro la puerta y entro.
Se agradece el calorcillo. Las temperaturas están en su punto medio, ni frio ni calor, cero grados. Siempre cuando voy abrir la bolsa me repito lo mismo, ¿por qué no me gaste unos eurillos más? Siempre la bolsa se hace un gurruño y no hay por donde cogerla.
Saco una, dos, tres capas, orejeras, pasamontañas, guantes,… Lo tengo amontando para, de manera mecánica, ir poniendo cada una de sus piezas; un último ajuste de cremalleras, tapabocas y orejeras. Nada más salir a la intemperie al mismo tiempo por la espalda se dibuja un helador frio, agito las manos y subo las rodillas. Lo sé – todo es empezar-.
Cruzo las calles y enseguida noto el frio por los resquicios que asoma entre el ropaje. Las gafas se empañan y automáticamente con un leve movimiento de mentón las narices asoman al aire. Todo queda en penumbra, el suelo se vuelve crujiente, su sonido se hace retador. El ritmo como siempre al tronton, pero… ¡que leches!, me siento libre y me encuentro a gusto.
Un hombre enfundado pasea a su perra suelta, otra mujer enfundada pasea a su perro suelto. Cada paso cruje y entona su música. Suena a reto. El vaho exhala a la atmósfera, las narices adquieren tonos rojizos, las orejaras mantienen los apéndices en un frescor tolerables y el cuerpo rompe en un leve sudor.

Respiro, disfruto de mis pasos, me encuentro en mi atalaya que me ofrece un paisaje de bosques oscuros con fondos de luces. Es mi reto y ello hace que sea también mi momento. ¡Quizás! Sea el único momento que sea sólo mío.
Como he dicho salir a correr en estas condiciones y a estas horas es sólo cosa de locos.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Villafranca de los Caballeros, Gala el Deporte 2010

La fuerza se mide en kilos,
la velocidad se mide en segundos,
el coraje, no se puede medir, se demuestra.




Estamos próximos a la celebración de la Gala del Deporte 2010. Todos nos emocionamos, ante la posibilidad de subir al escenario de reconocimientos. A buen seguro que, a la mayoría, les supondrá un estímulo para seguir practicando deporte, proponerse nuevas metas o seguir luchando para mejorar y ser el mejor; al fin y al cabo esta es la esencia de la competición en el deporte.

Después de muchos años, y echando la vista atrás; veo que mi curriculum deportivo. Es más bien del montón, tirando “pa” atrás. Quizás se pueda rescatar aquella época en la que la explosiva juventud, sometida a cierta disciplina, lograba aproximarse a ciertos registros de nivel modesto-popular. Queda claro que después del pasar de los años la gloria deportiva solamente es de unos pocos, la mayoría, o más bien la inmensa mayoría obtenemos a lo mucho un gran elenco de situaciones anecdóticas.

Si es cierto, que ese pasar del tiempo, ese haber sido uno de tantos nunca me ha importado; es más, siempre he sido consciente de mis limitaciones y mis nulas cualidades para tan siquiera ir más allá. Como digo, no me ha importado porque lo que si he comprobado y ha quedado testado, es que el deporte me ha aportado coraje, y ha sido en la proporción justa para ir alcanzando metas que, en muchos de los casos son simples metas que te presenta la vida cotidiana en su versión más amarga. No considero que sea un bálsamo de fierabrás que llega enderezar todos los entuertos, porque de ser así, las calles estarían aplagada de “forres gun”. Solamente digo que me ha aportado coraje para luchar en muchas facetas de mi vida, pero en modo alguno ha evitado el que haya cometido errores.


JMR

viernes, 12 de noviembre de 2010

Footing de estado

La inmensa mayoría de los días que me revisto de manera deportiva para corretear lo hago por aquellos espacios que me facilita la cercanía de mi casa o del trabajo. Tanto en un lado como en otro el circuito es acoplativo. Busco espacios abiertos, aceras anchas, algún tramo arbóreo, evito semáforos, cruces de calles, circulación de vehículos y un largo etc., que lo hacen por si complicado, si a ello sumamos la extrañeza de horarios es casi un reto. Hoy por hoy lo siento como una necesidad.
Este angosto panorama de espacio deportivo, sino me equivoco, es el paisaje deportivo de la mayoría de los corredores populares urbanitas y ruralitas; al fin al cabo es una continuidad del devenir diario: prisas, ajetreos, atascos, ruidos, trabajo-crisis-paro… es decir el espacio cotidiano es el que es y es nuestra capacidad e ingenio el que de manera diaria busca el circuito acoplativo idóneo para poder vivir.

La realidad es la que es la que es y solamente es necesario mirar por las ventanas de nuestro hogar, aunque también podemos mirar a la ventana plana de ubicación central y principal de nuestro salón para recrearnos en los verdes campos y armoniosos espacios idílicos donde de manera imaginativa dibujamos nuestro esbelto cuerpo recubierto del adecuado sudor de la felicidad haciendo footing.

De momento, y espero que durante muchos más años, siga corriendo sobre mi realidad para poder seguir afirmando que lo que esto hacemos día tras día se llama “correr”.


J.M.R.

jueves, 13 de agosto de 2009

La retranca

LONE STAR ¡Adelante! (1.974)
Con más o con menos intensidad, bajo la idea de establecer tú mejor marca, simplemente llegar a meta o mostrar afán de superación, cualquier excusa es la motivación que te lleva a cruzar la línea de meta.

Reconozco que es una argumentación, simple y de andar por casa, pero creo que la inmensa mayoría de los atletas, encuadrados en la subcategoría de “populares” tienen motivaciones simples o peregrinas que les conducen hasta cruzar el arco de meta.

Debido a está simpleza, hoy en día, podemos disfrutar de innumerables “carreras populares”, que transitan por cualquier lugar del territorio peninsular y más.

Quiero hacer tributo a todos aquellos “corredores populares” que han hecho de esta actividad deportiva un modo de ocio, de disfrute y de conocer lugares. También es legítimo reconocer que con su presencia y esfuerzo hacen a otros ganadores e incluso los pueblos y ciudades que organizan estos eventos llegan a exportar una imagen más moderna y emprendedora.

Existen reflexiones técnicas que vaticinan que “la burbuja de carreras populares” algún día estallará. No voy a contradecir tales afirmaciones, basadas en argumentaciones serias y acreditadas debido a el negocio que otros, quizás, sin un sentimiento deportivo pretende explotar esta actividad.

Pero fuera de todo esto, se puede afirmar que existe una base sólida que justifica la existencia de las carreras populares: Son los corredores populares, héroes anónimos que, ante los deseos de retirarse se saben reactivar, fijando la mirada, aminorando el paso, rechinando sus dientes, apretando los puños y centrando sus fuerzas en acabar la carrera. No importa el lugar de llegada o el tiempo invertido, saben que sólo tienen que cruzar la línea de meta.

Hoy existe la “Carrera Popular” porque existe el corredor anónimo, desinteresado, que corre porque sí, que su objetivo no es inamovible, su interés es el disfrute y no le importa que otros comanden la prueba.

Pido admiración y respeto por el “corredor popular”, porque si él no se retira esta competición vivirá.

Quiero hacer un reconocimiento muy especial a el corredor anónimo que nunca ha ganado nada y ni lo ha pretendido, pero su presencia es fundamental: ¡Adelante!.

viernes, 31 de octubre de 2008

Ultreia




Quien sin darse cuenta se ha metido en el fascinante mundo de las carreras populares, casi instintivamente aprende a discernir entre aquellas carreras que amparadas en el reclamo de este tipo de corredores, consiguen hacer de este acto deportivo una forma de negocio y aquellas otras, cada vez menos, que mantiene el formato original y genuino, inyectando a los participantes una adrenalina deportiva que fomenta el disfrute de su ocio de forma más sana.

El C. A. Las Lagunas de Villafranca en colaboración con el Ayuntamiento de esta Localidad chelera, desde hace años esta organizando La Carrera Popular Las Lagunas, prueba atlética que nació y mantiene el formato clásico y genuino de las iniciales carreras populares. Desde una Localidad de recursos limitados y con un club modesto se ha puesto especial empeño en ofrecer una organización, un circuito y un entorno que sea el marco ideal para fomentar el deporte y el ocio.

Como en otras ocasiones hemos dicho, asumimos los fallos e intentamos corregir. Hoy viernes 31 de octubre con la entrega del trofeo a Mar GARCÍA PÉREZ por obtener el tercer puesto, categoría femenina de veteranas “B”, en la edición XII Carrera Popular Las Lagunas 2008 “Corre y Ayuda”, hemos hecho justicia al esfuerzo de esta corredora popular (así se define ella) que sabiéndose que había entrado en meta en tercer lugar en su categoría, desde el primer momento se puso en contacto con la organización, para desde la prudencia y como siempre nos ha manifestado “valorando el esfuerzo que supone organizar estas pruebas”, demostrarnos y hacernos ver que ella era la merecedora del trofeo que hoy se le ha hecho entrega.

Llovía en esta gran ciudad, tal extremo justificó que bajo un café mediomañanero, cruzara unas agradables palabras con Mar. No dejó de sorprenderme en todo momento, su visión del deporte, me habló de la importancia de acercar a los más pequeños el deporte, reímos recordado esa carrera tan especial de “chupetines”, animó a estos organizadores lagunero/as con palabras como “lo que estáis haciendo no caerá en vacio”. He de reconocer que me sentí alagado cuando hablaba de mi pueblo, de lo bonito que le resulto el entorno lagunar. Fue una conversación rápida, al fin y al cabo en la gran ciudad manda el dios tiempo en su secuencia temporal, pero ella nos tenía guardado un as en la manga para este Club Lagunero y lo saco: “ultreia”. Me dijo: significa fuerza, lucha, más allá.

Ultreia, escrito sobre una piedra. Las estrellas significan el Camino de Santiago, la piedra es del camino y como ella dijo, esto es un pequeño regalo que os doy, porque esta piedra “se que os va a transmitir fuerza”. Porque ella cuando esa piedra la cogió del Camino, sabía que era fuerza y “a mis amigos me gusta entregarles estas piedras porque sé que son especiales”.