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domingo, 17 de octubre de 2010

Un café con German

El 29 de agosto, un años más, estuvo haciendo el recorrido lagunero. Este año el CA Las Lagunas ha querido tener un detalles en el que se le dejará constancia de la alegría que nos produce verle trotando con su singular indumentaria identificativa. Como el dice. “quiero ser yo mismo”.

Sobre las 15,00 horas del día 17 de octubre hemos quedado citados. A pesar de mi disposición a ir lo más próximo a su domicilio, él me dice que quedemos en un punto intermedio. Surge Diego de León.

Estoy sentado en el coche, en una interseccción, casi pisando el carril bus y un paso de cebra, pienso “menos mal que hoy es domingo y la circulación y sus vigilantes se muestran más tolerantes”. A las 15 horas y 00 minutos, con su andar característico le veo venir, en manga corta, con una camiseta de color amarillo de la media maratón de Almagro, un jersey al hombro y alzando la vista como queriendo situar el punto concreto de cita. Le doy una voz “¡ehh! ¡Germá!”, sonriente me saluda y extrechamos la mano. Le presento a mi hijo. Como soy de pocos proleómenos, directamente saco la bolsa y le doy una carpeta con diversas fotos. Él un poco sorprendido duda, sabe que en este mundo fotográfico de las carreras al mismo tiempo que te lanzan la mano ofreciéndote retratos recordatorios te meten la mano en los bolsillos para exprimirte unos “ebros”.

Le entrego el detalle recordatorio y las fotos de entrada en meta y recogida de trofeos, le echo la mano al hombro y le digo nuestro Club solo quiere darte esto en agradecimiento por tu presencia cada año en nuestra carrera lagunera.

Charlamos un rato, frutos de la casualidad (fui yo quien eligió el sitio de la quedada), él dice que en ese barrio, en la Guindalera, vivio de pequeño. Me situó el canal de aporte de agua que recibían desde Colmenar Viejo y diferenció el agua que recibían los de alta clase, del próximo barrio de Salamanca; estos la recibian del Lozoya. Me situó como en el local de Gilgo, entonces había un colegio, o donde ahora existe un supermercado en aquellos tiempos era Iglesia y como no el gran descampao que existía donde hoy está el hospital la Princesa. No dejo de sorprenderme como me relataba cuando de pequeño y de mano de su abuelo buscaban algo para comer, aquí enfatiza y dice “Eso si que era pasar hambre”.
Decidimos ir a tomar un café, y viendo lo mal situado del coche nos vamos a otro lugar, aunque no muy lejos. En la cafetería Hontanares, aprovechamos un espacio no muy ortodoxo de aparcamiento, pero lo suficientemente bien estacionado para tomar un café. Él me dice: “ ves la calle María de Molina que dirección lleva, pues se cambio su direccción para no derribar un hotel”, yo le digo que en todos los sitios cuecen habas y le refiero el curveteo de la carretera de Villacaña a Villafranca.

No han terminado de servir los cafes cuando él saca diez “ebros” y paga por que me dice que estoy en su territorio. El favorece una conversación animada, me narra sus peripecias y como simpre le ha gustado el deporte, aunque es apartir de los 60 años cuando se inicio en esto de correr. Se dirije a mi hijo “tú, practica el deporte, busca retos que eres joven”, la frescura de sus palabras muestran convencimiento y orgullo de llevar una vida sana. “no se trata de vivir más años, se trata de vivir los años que vivas con una buena calidad”, sigue: “no bebas y no fumes. Yo nunca lo he hecho, y en tercer lugar lleva una comida sana”. Como digo el café es entretenido y, para nada me deja de sorprender lo que con tal convencimiento dice. Nunca había hablado sin prisa con él, pero estaba convencio de que la fibra de sus músculos, la frescura de su mente, el convencimiento de hacer lo que hace le envolvian una personalidad de principios atléticos.

Me dice, y tal como se expresa, denota sinceridad: “son pocas las carreras que voy a gusto, la vuestra me encuentro muy agusto y distruto en ella”. Mira mi hijo y le insiste “práctica deporte, no te encierres en las máquinas y no comas esas comidas que venden en esos locales (se refiere a loa burges)” y le insiste en los consejos “ No fumes y no bebas, pero siempre que tengas ocasión de estar con una mujer no la pierdas que eso no es malo, sino muy saludable”.
Con su andar típico se dirige al metro, el transporte público es su forma de moverse. Nosotros cogemos el coche, nos miramos y mi hijo con una sonrisa me dice “que persona más peculiar”.

Germán, un gran corredor popular, una persona querida entre el mundo de los corredores populares. German una persona de 76 años, con una fuerza y una energía que a todos nos da envidia.
J.M.R.

domingo, 21 de febrero de 2010

Má vale tarde que nunca (II Cross Rufino Galán)


Creía que estaba olvidado y por una de esas casualidades, después de arañar en el maremágnum de correos, encuentro lo que casi daba por perdido.

Aquel día pertrechado con mi vestimenta “corredora” y colgando mi máquina inmortalizadora de imágenes, nos desplazamos a la vecina localidad de Camuñas.

El día acompañaba a pesar de ser un 5 de diciembre del año que pasó, es más, después de tiempos “a” iba dispuesto a participar en el II cross campo a través “Rufino Galán” en esta manchega localidad.

El día prometía y de forma desaforada desenfunde mi cámara digital fotográfica. No me dio tiempo a disparar las primeras instantáneas, cuando de forma incomprensible un enganchón y el asfalto dio buena cuenta de la cámara de retratar.

Con mi gozo en un pozo salí disparado hacer un excelente recorrió campestre. Fue duro. La cuesta era interminable, pero fue una exquisita combinación de algo del pueblo, caminos, subida más 30 metros de subida casi vertical, cruzar campo de olivas, para retomar el camino que nos obligaba a dar otra vuelta.

El recorrido lo sufrimos tres atletas laguneros, Eutiquio, mi hijo (Estos dieron tres) y yo mismo. Me devané, una vez acabado mi “corría”, para ver la siguiente salida. Quería, como padre lleno de orgullo, ver a mi hijo en cada uno de los puntos estratégicos del recorrido. Lo conseguí, disfrute y me emocioné cuando vi que obtenía un tercer puesto en tan duro circuito campestre.
La pena es que no puede obtener fotos de momentos deportivos mágicos, de ahí que lo que se “cuelga” son instantáneas que amablemente la organización ha ido enviando a los atletas participantes.

Finalizo animando a acudir a esta excelente y cariñosa carrera pedestre, que espero que siga sumando ediciones.

Ánimo Enrique, espero que el año que viene acudamos más laguneros.

El atleta lagunero Julián Maroto