domingo, 22 de julio de 2012

Por el camino de enmedio (MI VOZ)

Cuanto me he acordado de los ronaldos y los messi. No ha sido por la envidia que estos tiempos de atrás les hemos podido dar. Al fin y al cabo “ el circo del balón”, siempre debe continuar (estemos en la situación que estemos) y, como mi mujer  bajo mejor criterio, me argumentaba “por ser los mejores europeos del balón, no nos va a solucionar nada, pero por lo menos que nos llevemos una alegría ante el panorama tan oscuro que tenemos”.
Sin desviarme de a lo que iba, decir que arrastro un dolor punzantes, lateral exterior en el pie izquierdo, que a cada metro de zaqueo me recuerda que algo no marcha  bien; de ahí, que si anduviera próximo a los messi-ronaldos, tal mal andaría olvidado. Pero no acaba todo por aquí, a tan incomoda situación física, en los interiores comenzó un remueve, que en lenguaje próximo al tecnicismo da por llamarse gastroenteritis, que en el caso que me ocupa se unió con exagerada alegría, obligándome a protegerme con agradecidos excusados.
Dicen que no hay dos sin tres, y mira tú por donde, desde hace unos días me acompaña una desagradable sensación de subida de gemelos de piernas, tanto izquierdo y derecho, que todo ello parece decir déjalo.
Mientras con todo esto me digo y le digo,  -que el ritmo y el descanso lo mando yo-, al menos sino es por fuerzas  es por cabezonería  el seguir al tronton con mis peculiares programas de entreno. En tanto en cuanto, todo esto que cuento sobre mi persona, más otros quehaceres,  acontece. He de reconocer que los atletas laguneros van cumpliendo objetivos, por ello, aprovecho para felicitar por su uno más de los triatlón de Pedro, el coraje que muestra Mónica, que no le ha bastado de sorprendernos con la maratón, sino que ha mostrado colosal sacrificio para afrontar un triatlón y como me voy a olvidar de María Luisa que suma su segunda triatlón, ¡olé!,  me dejas con la boca abierta y para finalizar con esta lista de “lagunerostrialoneros”, felicitar a Eladio por su aparición en gloria de esfuerzo, ¡ojala!, esta sea la buena.
Mientras cada uno de nosotros arrastramos nuestra sacrificada y nada recortada cruz, se nos va acercando la XVI Carrera Popular Las Lagunas de Villafranca. Este año con una importante novedad, muy ligada a los tiempos que corren;  la carrera absoluta, es decir todos aquellos que corren los 9000 metros,  para realizar su inscripción y posterior participación deberán abonar la módica y no exagerada cantidad de 5€ (cuantas carrera superan con creces este peculio).
Es cierto que para seguir celebrando esta carrera, el ente organizador, que es quien corre con la mayoría de los gastos, ha tenido que tomar esta decisión. Al menos comentar que el sistema de  inscripciones, control de salidas y clasificaciones lo hace una empresa especializada en estos eventos. 
No voy a seguir ahondado sobre este tema, porque cualquiera puede extraer y valorar lo que se va o se queda (folletos de años anteriores por ahí pululan).
 Como no puede ser otra manera, lo que aquí digo lo sufre o lo dice el que únicamente esto escribe, que si algún cargo ocupa en este club es únicamente el de socio (al corriente de pagos, hasta el día de hoy). Y como socio participará cuanto tiempo tenga y pueda en la organización de la carrera y que por mucho ajuste y reajuste,  el tiempo de dedicación será gratuito, que sumado a todos aquellos que muchos días anteriores a la carrera y durante la prueba  están dado el “do de pecho” de igual manera, para que todo funcione  a la perfección.
Desde aquí, a ti: atleta y participante, te pido tu participación, es mucho esfuerzo el  que llevamos durante años para que esta carrera lagunera se “seque”, por lo tanto tu participación y presencia es un estímulo, que paga con creces nuestro esfuerzo.
No obstante, y como siempre  fruto de mis reflexiones en los entrenos, he llegado a la conclusión de que los corredores populares inundamos durante un instante calles de ciudades y pueblos, que el 99% de estas carreras, estamos condicionados al abono de cuotas de inscripción, por lo tanto (siempre respetando las normas e indicaciones de los organizadores), elevemos el resuello de nuestra voz; para ello en ese lugar de tu ropaje que creas oportuno “ESCRIBE LO QUE PIENSAS Y MANIFIESTALO”
JMR

lunes, 14 de mayo de 2012

tiocazuela.com

-¡Hace un café!-, siempre con esta llamada establecemos el punto de encuentro. Bajo la degustación de un cortado y un solo, parece que continuamos la conversación del día anterior, a pesar de que la realidad hace que nos alegremos de vernos después de una larga temporada sin coincidir por este nuestro terruño. Hoy es un día, de esos primerizos de calor con aplomo. El abril de hogaño ha venido en aguas y fríos, condicionando la labor de exteriores. Hoy de manera inesperada, me convierto en un invitado espontaneo, donde me van a dar la oportunidad de poder hacer un seguimiento de los inicios de un nuevo proyecto “El Calaminar”. Nos dirigimos caminos las Peñas, no da tiempo a dejar las primeras casas, cuando nos encontramos con un caótico “alambramiento”, parece como si cada una de las barreras de aparcelamiento tratará de amedrentar a cualquiera de los paseantes. Sus estacas de brillante acerado, sujetando sus entramados de alambre parecen abrazar bajo gigantes brazos todo lo que no se menea. Hemos dejado el Calvario, lugar que hasta hace poco se cumplían los ritos sagrados del Vía Crucis, Hileras de cruces tabacosas de construcción popular, que el tiempo, la desidia y pocas ganas de la Administración Civil o Eclesiástica han dejado que se desvanezca o sucumba a otros intereses. Cruzamos la Nava. El Pozo Viejo, cruce de camino de los Moledores, giro a la derecha por los Muermos. A través de un camino complicado divisamos su amontonamiento. Conglomerado de casa, casillas y cercas todas formado un espectro, que parecen querer esconder su pasado. Bajo cámaras en ristre se dispersan, fotografían, graban y comentan. Yo quiero ser un testigo invisible que refleje su recopilación de momentos. El calor se hace notar, sus rayos de martilleo vertical no dan lugar a sombras. Un descanso, cambio de impresiones. El lenguajes es simple y directo, donde para uno son bonos, valores, aquí sólo es “la cartilla”. De la misma manera tratan de trasladarlo a sus imágenes y videos, relatar lo cotidiano, el día a día, la cultura popular, los ritos de la gente llana, su esfuerzo y sacrificios, rescatar su pasado para convertirlo en valor de futuro. Como dice: -con na de dinero, cuanto se puede recuperar-. Los sofocos del calor invitan a unas “gordas”. Se agradecen y refrescan. En la mañana del día 12 de mayo he tenido la dicha de poder ver desde los bastidores el trabajo de lo que cada día cientos de personas bucean desde cualquier distancia y lugar: www.tiocazuela.com. Página que se ha sabido ganar la admiración de muchas gentes, que añoran su tierra desde la distancia, el reclamo de asociaciones locales para ser propagador de sus eventos y el respeto de todo los cheleros. No me quito la gorra porque hace mucho calor, pero el tiocazuela.com sabe que soy un fiel seguidor. Domingo y julio, gracias por vuestra labor. JMR NOTA: Un buen entreno requiere descansos y realizar otras.

martes, 24 de abril de 2012

“Rock `n´Roll Madrid Maratón”



XXXV MARATÓN POPULAR DE MADRID

"Corro, pero no tengo prisa por llegar. Corro buscando nada y encuentro todo".  Aurora Pérez.
Voy a citar, una vez más, a mi querida amiga y atleta española veterana más laureada de todos los tiempos, que el viernes previo a esta Maratón daba una charla junto a Martín Fiz en la Feria del Corredor. Y es que pocas palabras pueden decir tanto.
Los que llevamos unos años en el oficio de “carrerista” (según el Diccionario de la RAE: “Persona aficionada o concurrente a las carreras”) no podemos explicar muy bien a “los otros” el sentido del esfuerzo que supone una prueba tan exigente como la Maratón. Y además no te deja indiferente ni admite término medio, o la odias o, una vez que acabas, empiezas a plantearte cuál será la siguiente.
Es una locura, una aventura, un machaque, una droga que engancha, un paseo turístico por la ciudad, una ruta de cañas y tapas, mejor dicho, bebidas isotónicas y geles o barritas energéticas, un reto, una obsesión, un placer, un castigo, una bendición. Una suerte tener salud para terminarla.
Es como la vida misma. Atraviesas momentos de euforia, como en la salida. Momentos de bajón, como la soledad de algunos kilómetros sin público. Nuevo subidón  al saludar a aquella persona conocida que te ha reconocido en el rio de participantes. Nuevo bajón cuando empiezas a sentir alguna molestia preocupante. De nuevo te sientes el rey del asfalto cuando calculas que tu ilusión y fuerza de voluntad superan a los km que te quedan por llegar. Y así se van sucediendo los altos con los bajos. Y es que son muchos minutos corriendo en compañía pero solo, con amigos o conocidos que encuentras en el camino pero contigo mismo en los momentos de dificultad.
Este domingo 22 de abril 7 atletas laguneros tomaron las calles de Madrid, constituyendo la mayor representación de este joven club en la prueba. 4 debutantes y 3 veteranos salimos mezclados en 2 grupos para luego repartirnos estratégicamente por el recorrido. En realidad uno más, el octavo maratoniano, estuvo muy presente y animándonos en distintos puntos del recorrido, Pedro Sicilia, al que dedicamos nuestra carrera pues por una inoportuna lesión le impidió redondear la cifra y continuar sus 10 participaciones consecutivas en MAPOMA.
Debutaban un padre y una hija, Bienve y Mónica, en otro hecho sin precedentes en nuestro pueblo. Junto con Isidro y Casero, completaban ese cuarteto de corredores que viven su primera e inolvidable experiencia de lucha contra la distancia y con afán de superación. Sólo los que han vivido esta situación conocen el aluvión de sentimientos que se agolpan en los últimos metros llegando a meta.
Completaban el equipo desplazado a Madrid los hermanos Florencia y Juanjo, y el que suscribe, Pedro, que disfrutamos como niños. No era momento de mejorar marcas, me quedo con la gratificante labor de acompañar a un debutante, intentando saborear y contagiarme de su emoción al recorrer la última recta del Retiro.
¿Para cuándo la próxima? No sé si podremos aguantar un año hasta Madrid 2013, nuestro apetito de kilómetros es insaciable y el panorama nacional e internacional nos presenta un menú bastante variado de pruebas a las que hincarles el diente.

PFMR

lunes, 9 de abril de 2012

La mística del correr o el cambio de hora

Hay ocasiones en que sin buscarlo lo encuentras. Aquel día, estaba decidido, después de unos días varado, se daban casi todas los ingredientes para aplicar un aire tronton a mis piernas.
Arreciaba un fuerte viento, para mi entender el peor de los enemigos del corredor. Cada cruce de calles se convertía en un revuelo de pelos y azote de ropas, pero el lugar merecía la pena conocerlo al tronton.
En dos zancas me encuentro en todo un esplendido paseo marítimo. Dos posibilidades, a la izquierda playa de construcciones modernas turísticas y a la derecha la posibilidad de rodear un histórico casco. La elección se hace fácil.
Dejado por el capricho de conocer y bordear una costa amurallada, con los primeros braceos compruebo que el viento de levante favorece mi trotar. El aullido del viento se entremezcla con el alterado Atlántico. Las imágenes merece la incomodidad del aire racheado, además quiero rodear todo una antigua ciudad costera amurallada, testigo de mil batallas en la mar.
En uno de los movimiento oteantes, compruebo que el Sol esta entrado en picado hacia el horizonte marino. No lo dudo y recalculo el entreno. No puedo perderme este espectáculo para un trotonero de tierras adentro.
Aprovecho la oportunidad de mi móvil con pixeles, para inmortalizar el acontecimiento, es una ocasión que pocas veces voy a tener: Correr, ver el mar, su horizonte, su sonido, el viento y al fondo la rendición del dios sol ante un mar embravecido.
Cuando todo ello va aconteciendo, el conglomerado de sensaciones se ven como el azote alterno de un embravecido oleaje. El racheado viento comienza a mezclar música de tambores y trompetas. Es magnífico, trato de ubicarlos sólo logro percibir sus sonidos, al mismo tiempo que avanzo los sonidos cambian. Se encuentran esparcidos, y aunque andan en ensayos, su música me lanza al camino que enlaza al castillo de San Sebastián. El viento parece querer expulsarme de su estrecho, de vez en cuando algún que otro oleaje invade mi cuerpo. Merece la pena, al fondo el Sol comienza a acariciar el horizonte. Quiero llegar al finito de la tierra, quiero ver como la diosa Mar engulle el dios Sol.
Viento, Mar, horizonte, Sol, Tambores, Cornetas,… respiro hondo. No corro, solamente miro y disfruto de un espectáculo que en tierra adentro no se ve.
JMR
NOTA: Tierra adentro se pueden ver otras cosas:
Puesta de sol un 8 de abril dee 2012 en las lagunas de Villafranca de los Caballeros

sábado, 31 de marzo de 2012

La máquina

Corrían los principios de un floreciente año de 1976, cuando dejado llevar por el más espabilao del grupo nos lanza a la aventura. – Vamos a la Ciudad Deportiva del Real Madrid -. En aquellos tiempo poco te echaba para atrás, y menos si estabas en grupo.
Desde la estación de Chamartín (en pleno remozo), nos montamos en el bus, donde después de una corta ruta nos vimos en las puertas tan amplias instalaciones. No teníamos ni un duro para gastar de más y allí delante de la puerta permanecimos, donde la grandeza estaba en que en sus adentro uno podía patinar en hielo.
Por un momento me quede “pasmao”. Mis ojos no daban crédito, allí en la calle entre el trasiego de gente y vehículos, una pareja, como actores principales de imágenes escénicas se encontraban apasionadamente abrazados, al mismo tiempo que fundían sus bocas en ardor, mis tabúes se hacían “añiscos”. Me quede embobao mis ojos debieron ser frotados para ver entre luces de farolas lo que años atrás era furtivamente realizado entre mantas de quicios de puertas.
Años después y en mi primer desplazamiento de metro para cumplir con mi obligación patriótica de “la mili”, aventurado por la tímida seguridad de haber pasado de recluta a soldado de valor se supone, me atreví a desviar mi ruta y aflorar mi cabeza en la famosa Puerta del Sol. Allí estaba, sólo. En medio de un incesante trajinar de gentes. Era un domingo de tarde de primavera. Mis pies se anclaron. No era capaz de ir más allá de 10 metros de la boca de metro. Tenía la sensación de que de ir más allá, aquella marabunta me absolvería o que en el mejor de los casos aquella “boca de metros” acabaría desapareciendo del lugar. No fueron más de cinco minutos en la superficie, donde permanecí inmóvil y anhelao. Fue suficiente para pensar que aquello era muy grande y con bastante más gente que los que purulabamos apasionadamente entre “El Roce”, el “Exágono” o los cines de “Morrós” o” Vitor”.
De aquellos entonces, hasta estos ahoras han pasado muchos muchos años (no menos de treinta y cinco). Refiero esto porque después de tanto años, creo que para mi orgullo sigo percibiendo esos ahogos de convencido pueblerino, a veces en castizo soberbio es etiquetado como “paleto”.
La fuerza de la alta velocidad a gran distancia me ha desplazado y en compensación el día me va a tener ocupao. Son varios los días, como siempre en la “escusa” que acompaña mi moderna maleta lleva: Unos calzones , un pirata y calcetines Kalenji, todo ello acompañado de una camiseta técnica de la carrera de la turno y sin olvidar las zapatillas.
-El gimnasio está en la primera planta- me dice una amable recepcionista.
Al día siguiente, en mañana tempranera, de segunda a primera planta donde busco y remiro, dudo si aun sigo adormecido. Restaurante tal a la izquierda, salón cual a la derecha, al frente habitaciones de tal a cual siga la flecha. Miro el reloj y bajo a recepción.
-Según sale del ascensor a la izquierda- me dice el amable recepcionista. Subo. –¡Na!, que no atino- es lo que me digo, porque por más que miro no veo un letrero que diga “Gimnasio”.
Eureka, por fin una amable empleada me dice: -¡Sr.!, está ahí enfrente-. Cierto una enorme cristalera opaca, con un enorme y moderno rotulado que indica “FITNESS”.
Encaro la cinta. Subo con respeto. Pulso un botón. Na da na. Más botones, por fin comienza a rodar y yo a trotar. Anduve o corruve por casi 45´. Las sensaciones extrañas, el sudor raro, la brisa marina estática, de horizonte plano y vista cortas.
Así en máquina mañanera mis piernas se vieron ejercitando un correr diferente, moderno, actual y sobretodo safety.
Y tras un encorsetado aire malagueño, regreso en veloz distancia, acompañado de restos de sudor frio, que fueron ahuyentados por los zambombazos de un 26 de marzo de 1812, donde el Riato se hizo testigo de cómo el pueblo chelero dió palpelo en singular batalla al franchute invasor.

JMR
ESCUSA: Especie de cesta hecha con pleita o esparto para llevar la comida (avío) al campo (mirar en el diccionario chelero)

viernes, 9 de marzo de 2012

11M

… Tampoco sabes por qué tú estás allí, rodeado de aquellos amigos, sintiéndote más vivo a cada paso que corres, y te olvidas de que te duelen los pies y las piernas, incluso de que te asfixias hasta el punto de que tienes que pararte y caminar unos metros, y das las gracias por estar disfrutando de ese primer sol frio del día con Vilches, con Paco rico, con Montañes, con Miguel Campos, con Sayo, con el Pelos, con Dani, con Juanjo,…
Es verdad que no siempre resulta fácil. Los recuerdos los malos, permanecen agazapados y a veces vuelven. Encuentran mil puertas para presentarse. Las imágenes de cualquier guerra, de cualquier accidente, de otros atentados… Todas esas imágenes te devuelven a tu atentado. O sales a la calle y ves un cartel, cualquier cartel, en el que parece el número 11. Y tú lo asocias. O ves un tren, aunque sea un tren de juguete. Y tú lo asocias. Los psiquiatras me han dado de alta, pero no puedo dormir sin medicación.
Generalmente no duermo más de dos o tres horas seguidas. Pero ya puedo aceptar mi situación. Me he acostumbrado a aceptarlo. A eso es a lo que me han enseñado los psicólogos. A eso, y a sacar la angustia.
Desde el atentado he corrido tres maratones. Ya no me importa el tiempo que tardo. Mentiría si dijera que no me gustaría volver a correrlos en tres horas. Pero simplemente ya no puedo. Los pies que parecen estar pisando plásticos de burbujas, y que a veces se duermen, ya no me dejan. Ni las piernas, que cuando les pido demasiado se agarrotan y me producen calambres tan fuertes que tengo que golpearlas con los puños mientras hago estiramientos hasta que las contracturas se relajan. Ni mi sentido del equilibrio. A veces durante las carreras, o simplemente cuando estoy caminando en las pruebas de orientación, lo pierdo y me caigo. Me caigo mucho. Pero siempre me levanto y continúo.

2. Tengo que seguir. Gonzalo Villamarín, corredor de maratones y pruebas de ultrafondo. Víctima del 11-M (La pasión de correr,Francisco Medina).

domingo, 26 de febrero de 2012

Entreno con mascaritas

Con la tregua del frio, se imponen el calorcillo de los rayos solares invernales y es fin de semana carnavalero.
No hay mejor forma que iniciarlo con una suculenta cena entre algunos de los amigos y para ello que mejor invitarlos entre un buen fuego hogareño. Como dicho estaba: - Esta noche estas invitado a cenar -. Con todas las avituallas ergoyo allí se presentó: Harina de almortas, setas y vino. De invitado a cocinero y con unas buenas gachas nos degusto.
De la cena bien paneada, y en vez en cuando una enérgica libación, con el mejor caldo de los viñedos de la ribera del amarguillo, con denominación de origen “cuarteroncete” .
En la penumbra de las luces, mi vecino experto barman, nos ofrece su atención: - Un benfiter con tónica-. Noche de disfraces . Del silencio de la música pasamos a la oscura “procesión”. Se nombran los primeros, que son antes que los terceros. Siempre y como cada años damos nuestra opinión. Un ligero efluvio de vapor me recuerda que tempranico andaremos al tronton.
Domingo de mascaritas.
Todos los que estábamos, andábamos preparados. Desde donde el frio se mezcla con la tierra y el agua, en cumplidas mascaritas andábamos enfundaos. Guantes esconde manos, “braga” tapa caras, gorro guardapelos y muchas capas dan el inicio de los primeros comienzos de un gran día.
-¿a qué no me conoces?- parece ser, querer decir los primeros pasos de los atletas laguneros que, escondidos tras las capas hacen sus primeros pasos de titubeo. – Que frio la semana pasa-, - que incomodo el viento-, - ¡cuidao!, con este nuevo que tira fuerte-,… frases sueltas y dispersas que van entonado el ritmo.
Las gargantas ajustadas bracean a un ritmo acompasado de - ¡parece mentira que, no me conozcas-.
El sol comienza abrazar nuestros cuerpos, el ritmo, ya va a su ritmo. Es el momento de disfrutar de la fiesta, de quitarse la máscara. Estamos en el momento del equilibrio, las fuerzas y las bromas se sienten compatibles. – Aquella puritana mujer que decide perder su….- o el – tomellosero que es lanzado a la luna, junto con…- es la etapa de la “correrisoterapia”.
Trotar, reír, disfrutar, bromear entre mascaritas de carnaval.
JMR