domingo, 20 de enero de 2008

Es temporada de Campo A Través




La mañana estaba fría, muy fría, es pleno invierno en la zona centro. Uno podía llegar a ver poco más allá de sus narices. Esta vez era cerca de casa, aunque el día se presentaba para poco ambiente.

Unos trotes para ir calentado, para poco a poco ir desprendiéndose de las ropas. Primero el pantalón largo para ir dejando que el frío casi helado obligue a realizar movimientos enérgicos. Cuando faltan cinco minutos para la salida te quedas en camiseta de tirantes y con pantalón corto. Te acercas a la línea de meta y entre pequeños saltos verticales y movimientos de brazos, para mantener la temperatura, esperas que la señal de salida no se retrase.

Siempre se cruzan unas miradas y gestos de inquietud. Tras el sonido de inicio de la competición, todos salen como una exhalación, el público asistente emite un rápido aplauso, para seguidamente embolsillar sus manos, y un grito de ánimo, que expulsa una bocanada de vaho que obliga a encoger el cuello para entregar la mínima piel al frío cortante.

El cuerpo rápidamente esta en temperatura, solamente un incomodo frío en las manos y orejas (cualquier día llevo unos guantes). La respiración jadeante y las pisadas amortiguadas desprenden trozos de tierra y agua que te llegan hasta la cara. La prueba es dura e intensa pero ofrece momentos únicos.

La distancia es poco más de 6.000 metros, obligándote a someter tu cuerpo a un fuerte ritmo. El suelo esta mojado, con fuertes desniveles que son auténticos rompepiernas. Al culminar una subida el traqueteo respirante no deja oxigenar unas piernas que tratan de convertirse en goma ante la siguiente acometida. Era plena temporada de Cross y corría el año… ni lo recuerdo.

Esta especialidad atlética, no requiere de grandes estadios para ofrecer vistosidad tanto al participante como al espectador. Los que consiguen dominar este escenario son unas autenticas maquinas humanas, que someten su cuerpo a duros entrenamientos. Pocos son los que son encumbrados y sus años de permanencia son escasos. Aquí no hay profesionales del deporte y en su mayoría han de compaginar su trabajo con una disciplina espartana de entreno. Aquí, no caben ni fiestas ni saraos y la mejor victoria es ante el mejor rival y en sus mejores condiciones.

Hoy no proclamo la construcción de grandes estadios, ni la asistencia de una multitud enfervorecida, ni la retransmisión en directo acompañados de agobiantes reportajes repetitivos o primeras páginas en periódicos de tirada nacional.

Hoy proclamo un merecido reconocimiento a una Gran Atleta: Marta Domínguez por ser la actual Campeona de Europa de Cross.

Marta Dominguez a su entrada en Meta en la localidad de Toro (Zamora)

09 de diciembre de 2007


En mis manos ha aparecido una pequeña nota, más bien es un recorte de periódico. El recorte está realizado de manera manual pero de forma cuidadosa. Me da la sensación que ha sido recortado con el propósito de facilitármelo y dice:

MARTA Y LOS BISONTES. Ayer se celebraron los Campeonatos de Europa de cross en Toro, Zamora. El cross es el deporte más antiguo que existe. Se practica desde hace millones de años. Empezaron unos tipos corriendo detrás de un bisonte o al revés, no esta comprobado. El cross es eso, correr en el campo. No hay nada más sencillo, natural e instintivo. Un espacio abierto y a correr. La gran Marta Domínguez se proclamo campeona de Europa de correr por el campo con la misma sensación de aplastamiento que cuando corre por la pista. Se conoce que Marta tiene antepasados que corrían detrás de un bisonte. O tal vez, delante. Nunca lo sabremos. Por cierto, hablando de bichos. A la hora de las carreras. La 2 estaba echando un documental de tiburones. El Europeo de cross se vio, de forma clandestina, a través de Teledeporte. Luego, a eso de las cinco, pusieron un resumen en el antiguo UHF y nos enteramos de lo de Marta y del oro del equipo español en féminas y hombres. Unos águilas los de la tele.”

Y después de esto uno se conforma con que en las instalaciones deportivas siempre quede un redondel (más o menos) para dar vueltas, al fin y al cabo el correr también es deporte.

¡ÁNIMO! A todos los “parquecorredoreslaguneros” que, cada día de entreno, logran calentar las orejas entre las sombras de las farolas.


Chunda, chunda, tachunda,…..

NOTA: La ciudad escocesa de Edimburgo será la sede del Campeonato del Mundo de campo a través, según decidió en su Consejo directivo reunido en Montecarlo la Federación Internacional de Atletismo (IAAF). Su fecha de celebración es el día 30 de marzo de 2008.

miércoles, 9 de enero de 2008

El Ejercito Iluminado


Se acomoda en su silla, en la pared un viejo mapa en el que las fronteras hoy son otras, sus clases se dejan llevar por la pasión de la antigua cartografía, donde sus líneas están trazadas más allá del Río Bravo.

Ignacio Matus, maestro, que transmite la historia con pasión, más allá de fechas, nombres o eventos. Hoy enrolla su antiguo mapa, porque sus ideas no van con los tiempos.

15,00 horas del 13 de julio de 1924 en París se da el pistoletazo de salida y los atletas se ven envueltos en aplausos. 8,00 horas en Monterrey, Ignacio Matus, tras disparar una bala al aire, comienza a sortear las calles. Es el mismo momento, es la misma distancia, son dos carreras. En París un gringo lucha por ganar la Maratón Olímpica, en Monterrey Ignacio Matus corre para ganar al gringo.

Ignacio Matus quiere que se reescriba la historia y el mañana se enseñe con pasión, basado en la precisión histórica de los datos reescritos a partir de la toma del fuerte El Álamo en 1836 por el General Santa Anna.

David Toscana con su ejercito iluminado, revive el subconsciente depositado por la historia y a través de una prueba atlética épica como es la maratón hace que fluya la pasión delirante, porque “a diferencia de otros deportes llenos de trampas, golpes bajos y zancadillas, a diferencia de los que permiten el error o la mala voluntad de los jueces, el nuestro es puro y caballeresco”.

martes, 25 de diciembre de 2007

Es navidad



No aparcan, sino que aterriza en huecos, aceras, doble, triples filas y de sus puertas al unísono salen en tropel y a velocidad galopantes entran en tiendas, comercios, súper e hiper . Sus movimientos son rápidos, las manos y ojos se sincronizan para llenar sus cestas: Esta caja, la otra, aquella de más allá, son compras de hiper-impulso. Más que una cesta es necesario un serillo.

Los villancicos son estridentes y rápidos obligan a acelerar el ritmo, a correr de esta tienda aquella. Compra, envuelve y regala. Todos ven pero nadie mira, ni pasean ni caminan solo correr para celebrar la navidad.

Rebosan bolsa, cajas, plásticos, cartones,... porque vamos a celebrar la navidad. Las prisas han contagiado mi ritmo y el frío se ha convertido en un débil sudor. Ya acabo, ahora ando y acompaño con simulados estiramientos. Son dos, están en la oscuridad, rebuscan, remueven, cogen y guardan. Los miro y me miran, desvían la vista. Remueven, buscan, cogen y guardan.

Los coches tienen escarcha, la acera esta húmeda, el sol tímido, el frío se cuela, una pareja pasea, un viejo busca un rayo de sol, el asfalto sin coches, yo hoy cruzo el semaforo con el muñeco en rojo.

Rebosan más bolsas, más cajas, más plásticos, más cartones porque hoy ya es navidad.

domingo, 9 de diciembre de 2007

Corre, corre,.... que te cuelgan.


Filipides, Soldado griego, que tras recorrer 40 km. Y anunciar la victoria sobre los persas murió de fatiga.

Desde aquel hecho histórico, allá por el 490 adC, hasta nuestros días han pasado muchísimos kilómetros por los pies del ser humano. Filipides utilizó el mejor medio de comunicación que disponían en esa época. Este medio, es decir andar o correr, se ha utilizado casi hasta la edad moderna, como un medio seguro, de cierta rapidez y eficacia (no había otra).

Sin dejar esto de los ejércitos, recordamos a las legiones romanas, perfectamente alineadas y disciplinadas, que se desplazaban militarmente haciendo grandes marchas e incluso sus batallas, eran diseñadas en estrategias a pie con un ingente de soldados que ha inspirado las mejores películas de “romanos”.

Por avanzar un poco, será en la edad media donde esos ejércitos se transforman basados en un principio “tienes: vas a caballo y mandas. No tienes: a pie y a guerrear”, que vamos a decir de esta época en la que se empieza a diferenciar al “currito” del “señorito”.

Será a finales del siglo XX cuando la inmensa mayoría de las personas hemos llegado a disponer de medios de locomoción que nos dan la posibilidad de movernos y recorrer grandes distancias o simplemente ir de mi casa a la plaza para tomar café.

Después de haber superando “las ansias” de utilizar el coche para todo, parece ser que surgen iniciativas como “vamos a andar”, practicamos deporte de forma moderada o incluso emulamos a aquel extraordinario soldado Filipides realizando carreras de grandes distancias. Vamos que desde que Filipides, se dió esa “corría” por obligación, hasta nuestros días, en el que el correr por correr es ocio, habría mucha tela que cortar.

Creo que sería un iluso el decir que hoy sólo corremos por ocio y como forma de mejorar nuestra calidad de vida. También se sigue corriendo por obligación: El que huye de la policia, el que llega tarde al trabajo, el que va a perder el autobús,… el que llega por navidad.

Lo he dicho bien: “él que llega por navidad”, porque ha estos no se en que grupo encuadrarlos y incluso, su realidad, es que de momento no corren.

Y es más “él”, es plural porque son muchos, muchísimos, hasta tal punto son tantos que pueden convertirse en una plaga que no llegan ni siquiera a la categoría de “mil euristas”.

Gorro rojo con borde banco, chaquetón rojo con borde blanco, pantalón rojo, botas negras y muchos llevan un saco. La vedad, que en esto les envidio, porque estoy seguro que cada mañana no se preguntan: ¿Hoy que me pongo?.

Ahora!, su trabajo es tortuoso y de juzgao de guardia. Colgaos por ventanas, balcones, paredes, chimeneas, con escaleras o sin ellas, con saco o sin saco, con luces o sin luces, sus posturas, siempre en contra de cualquier norma de higiene y salud laboral, estiras de la manos, pies en imposibles equilibrios, troncos doblados, cabezas torcidas, cuellos doblados y lo más sangrante son obligados a realizar un exceso de horas, no estar dados de alta en la SS, no cumplir las medidas de seguridad, sometimientos a inclemencias de temperaturas extremas, etc.

Y llegado a este punto, te preguntarás: ¿y aquel héroe griego llamado filipides que tiene que ver con estos de rojo?

Pues te digo: “que mucho”.

Desde Filipides a nuestros días, se han conseguidos adelantos jamás imaginables y se han conseguido derechos que parecían utopías, sin embargo mantenemos un subconsciente atávico que nos hace brotar el principio del medievo: “tienes: vas a caballo y mandas. No tienes: a pie y a guerrear” y es mi deseo que desde ya, para el año que viene y sucesivos que los adelantos inimaginables lleguen a todos, que los derechos conseguidos sean para todos y que tú destierres del subconsciente el principio atávico “pa mi y sólo pa mi”.

Y ha estos de rojo, que son colgados en las posturas mas indolentes, bajo temperaturas siberianas, en jornadas laborales interminables e incumpliendo las mínimas normas laborales, les pido que digan: “Me niego” y hasta que lleguen a correr por correr, al menos que corran por navidad para que no les cojan y les cuelguen.

lunes, 5 de noviembre de 2007

Antolín

El fin de semana pasado, por ser de los denominados “puente”, daba para mucho y prueba de ello es que en la agenda marcaba en rojo chillón “trotar por las lagunas”.
Primero que si a primera hora, o después de hacer esto y lo otro, vamos antes de comer, en fin, que a la postre fue aprovechando los últimos rayos de esta casi primavera otoñal.

El coche, como siempre, quedo milimétricamente aparcado (no puedo decir si es rito, costumbre o casualidad), parece autocopiativo: mismo sitio, misma posición,…
Cuando uno empieza a bracear y mover las piernas, ahí, te das cuenta que esta “corría(1)” también será diferente a la anterior. En los primeros trotes surgen los comentarios que da el lugar ¿Cómo están quedando Las Lagunas?. En la euforia de los primeros pasos surge el reto: “Qué ¿hoy el recorrido más largo?”. Decidido está, a por él vamos.

Los golpes de nuestras zapatillas sobre la tierra caminera, al paso por San Cristóbal, auguran un excelente atardecer lagunero, hasta tal es el punto que me animo a tirar un poco del carro. Para muestra un botón los comentarios que me salen son cortos, breves y poco claros, él me responde con un poco más de literatura, lo que agradezco porque me ayudan a que el ritmo no sea un mero espejismo.

Enseguida estamos dejando el silo el Tío Claudio a la derecha para aprovechar la pequeña bajada que nos ayuda a mantener el ritmo y disfrutar de un sol que esta a las puertas de su puesta. Nuevo giro a la derecha. Cogiendo el camino que nos lleva a cruzar La Dehesa, aprovechando cada uno los extremos que marcan un camino de maquinaria rodada, casi nos convierte en locomotoras devora kilómetros (visto desde la adrenalina de un “fondón”, que no de corredor de fondo). En este momento “como endrogaos” uno se siente el amo de la nada, rodeado de los tres elementos de la tierra: Agua, aire y fuego. Soy imparable, somos imparables.

“¿Ves eso?, pues claro”. Parón. Va muy lento, casi se mimetiza, más que andar se arrastra. Miramos, nos miramos. Se hace una bola, sus púas, son autenticas agujas (vamos que pinchan más que un salicor).

El ritmo se ha roto; en apenas 50 metros entonamos, de nuevo, el ritmo trotón que retoma cierta viveza y añoranza de aquellos “maravillosos años” en los que los entrenos eran escrupulosos, disciplinarios, sometidos a series, cambios de ritmos y bajo una atenta concentración. Aunque, en aquellos años tuve la suerte de conocer a Antolín, él era una persona peculiar, extravagante, diferente, con tintes anárquicos, enemigo de lo rimbombante, de marcas comerciales y espectáculo barato. Su forma de vida era la simpleza, la espontaneidad de dialogo directo. Esta forma peculiar de ser y vivir la vida la demostraba en los entrenos. Cuando quedábamos para hacer kilómetros era todo una sorpresa, podíamos salir corriendo recoger el pan volver y dejarlo para seguir corriendo o callejear para después de hacer unos kilómetros parar en una tienda de bicicletas y preguntar el precio de una cubierta o cualquier pieza, ni que decir cuando nos perdíamos por los camino (entonces más abundantes en estos parajes urbanitas), podíamos pararnos para observar que hacia un escarabajo pelotero, o determinar si la boñiga que estábamos apunto de pisar era de vaca o cualquier otro bicho viviente. La situación más sorprendente era su viraje inesperado cuando avistaba, como el decía “un paisano” (para el paisano era cualquier persona que pululaba por los campos). “Qué ¿cuantas ovejas?, ¿son todas suyas?, ¿Cuánto trabajo dan?, paisano pero tu aquí estas mejor que el rey”. Era tal su espontaneidad, que la situación merecía la pena vivirla, porque se convertían en experiencias de aprendizaje y en buenos recuerdos.

El sol ya es ocaso. Avistamos el coche, unos cuantos metros manteniendo este “infernar” ritmo y hasta la próxima. Como siempre ha merecido la pena.

Se que estas Navidades, de mi amigo y compañero Antolín, recibiré su tradicional tarjeta de navidad. Yo, como él sabe, no habré superado el “kilometraje” y no le contestare, pero puedo asegurar que mereció la pena parar para ver al erizo.



(1) Corría: Palabra que brota de un saber popular y lenguaje “amanchegao entregao”, trata de indicar que uno o un grupo de personas vestidos con pantalón corto, camiseta pisotean calles, caminos y carreteras intentando de mantener un trote más o menos que se puede decir que es deporte.

Posdata: Felicitar a el papá y máma laguneros, alias adiro.

jueves, 27 de septiembre de 2007

Zapatillas, pantalón y camiseta

Es un proceso, de pronto la mochila deja su ir y venir, ya iba un tiempo gratuitamente, "por si acaso", "quizás este viaje será el momento", pero se va difuminado en la misma medida que el tiempo lo va ocupando la presión competitiva moderna.

Ya tienes la justificación, cuando acabe volveré, este límite poco preciso es la conformidad de ir dejando apartado lo que simplemente hace porque quieres.

Hoy he buscado por el rincón donde paso a ocupar los instrumentos “atléticos” (zapatillas, pantalón y camiseta). Allí se fueron escondiendo y todo era fruto de un mañana encontrare el momento, pero los días parecían empequeñecer y cada minuto era un sumando de necesidades modernas que van formando un pegadizo en tu forma de vida que aunque molesto lo toleras por exigencias del guión.

Ajusto el pantalón, busco una camiseta, podía haber cogido cualquiera, elijo, con cierta intención, una roja rotulada con “XXII media maratón …”, porque aquella fue el principio del fin. Ahora las zapatillas, desde aquellas primeras “adidas” , han sido el siempre elemento permanente y dispuesto que han ocupado un lugar a la espera de ser su momento.

Distancia hasta donde llegue, tiempo el que sea, ritmo da igual. Sólo quiero correr y sentir mi cuerpo, ser yo ajeno a lo demás, dejar que mi pensamiento salte en lo absurdo o en lo idílico. La magia del correr por correr esta en la mezcla del mover tu cuerpo, mover tu mente, expulsar sudor, entrar oxigeno,…exigirte y conocer tus límites para superarte.

Hoy, como siempre, ha hecho su terapia. Mañana echare la mochila.

domingo, 12 de agosto de 2007

Insuperable

"sino que esta nuestra España tiene en tan poco el esfuerzo (por serle tan Natural y ordinario) que le parece que cuanto se puede hacer es poco: no como aquellos romanos y griegos, que al hombre que se aventuraba a morir una vez en toda su vida, le hacían en sus escritos inmortal y le trasladaban a las estrellas."

Antonio Villegas.

"Historia del abencerraje y la hermosa Jarifa (1565)


La mañana, en Aranjuez, aparecía cubierta por un manto nevado que dificultaba el paso de la gente de a pie, cuando Vintín se despertaba más ilusionado que nunca pues en ese día se cumplían veinte años desde que se proclamara campeón de España de campo a través y hoy por ser su aniversario fue invitado a una rueda de prensa a las 10 de la noche en un prestigioso programa de deportes.


Antes debía hacer los comentarios oportunos de los campeonatos europeos celebrados en Bilbao, esas competiciones habían dado un giro al atletismo nacional, pues casi todos nuestros corredores estaban clasificados para los campeonatos del mundo en Italia. Pero saltémonos esa parte y vayamos a la entrevista que debía celebrarse en el palacio de los deportes de Madrid, en una noche de frío invierno y en un lugar abarrotado de gente procedente de todas las revistas y canales de deporte,( MARCA, ABC, TVE,..) hasta el Director de la Federación Nacional de Atletismo acudió a la cita.


Llego la hora del encuentro con los periodistas y el presentador, cuando se comenzó a recitar su nombre:
- Con todos ustedes Ernesto Pérez García o para los amigos "Vintín" El escenario empezaba a temblar de los aplausos, y la solemne figura del campeón no se hacía esperar.
- ¡Buenas Noches campeón!

-Hola, Fermín, cuanto tiempo.
En el escenario se encontraba Fermín, uno de los presentadores más destacados del país, era alto, rubio, delgado de ojos castaños y pálida piel, a diferencia de Vintín un atleta, pequeño, de ojos azules, piel morena y de destacado mentón.
Tras tomar asiento en una silla de esponja, al lado de una mesita con un vaso de agua, la primera pregunta empezaba a ser emitida por el micro del presentador:
Su leyenda ha traspasado las fronteras de su propia nación y eso que ya no corre desde hace cinco años, después de que le sucediera aquella lesión en el Maratón de Nueva York que lo dejaría fuera de cualquier actividad deportiva, dime ¿Por qué fue el atletismo y no otro deporte como por ejemplo la Natación?
Es cierto que desde siempre me ha encantado nadar, pero al no haber piscina cubierta en mi pueblo, me recorrí toda la oferta deportiva existente, fütbol, baloncesto, balonmano etc, hasta que llegue a atletismo, pues en el atletismo cogemos todo el mundo.
Lo que más destaco de su carrera deportiva es que usted empezó a correr a los dieciséis años de edad, y llegó a lo más alto a los veintitrés, cuando muchos atletas llevan corriendo desde pequeños y no llegan a tener tanto éxito, dime ¿ a que se debe?
Yo pienso que toda base de un buen deportista está en la dedicación y el esfuerzo de cada día, tomándose los entrenamientos en serio, quiero decir entrenar como se pueda y dándolo todo, sólo así se conseguirán alcanzar las metas que nos propongamos. ¿Qué sentiste cuando terminaste la prueba en el campeonato de España? Mi primera sensación fue la de un sueño echo realidad, pues eso es lo que era antes de haber ganado, un sueño que se escapaba día a día. ¿Cómo empezaste a entrenar?
Fue muy simple, por aquel entonces, con quince años, pesaba unos 90 kilos, y con ese motivo comencé a correr, nadar, darle a la bicicleta, pues como se dice era verano y tras un curso

satisfactorio me dedique a ello.
Luego, cuando llego el invierno me apunte al Club de Atletismo de Agotan, mi pueblo natal,
siendo mi primer entrenador Juan Manuel Sabina.
Después del segundo año y tras haber conseguido buenos resultados fiche por el KELME y me
federe.
¿Cuál fue la carrera que más te gusto, tienes alguna preferencia?
Mi competición favorita es la que se llevaba celebrando en mi pueblo y que si no fuera por la
instalación del AVE seguiría siendo una realidad, al igual que su club que desapareció con la
carrera y sin eso la gente dejó de correr y se volvió perezosa, me gustaría que por un
día no hubiese AVE por allí, para darle vía al deporte, el resto de carreras para mi son
iguales.
¿Cuál fue tu entrenador favorito?
Os reiréis de mi si os lo dijera pero como después de tanto tiempo guardando el secreto, no era
humano aunque yo lo consideraba como mi mejor amigo, se llamaba Insuperable y era un galgo
corredor.
Tras esas palabras el auditorio se removió, algunos se echaron a reír, otros dijeron "eso es
mentira", "eso es imposible" o simplemente escribieron y apuntaron lo dicho, informando a sus
agencias de información. Lo curioso fue la reacción inesperada de Vintín que se largo sin decir
una sola palabra, pues se sentía ofendido entre ese jolgorio.
Nadie lo entendió que en su memorial se largara, eso era un escándalo.
Su mirada, baja y serena, recorría las calles de Madrid en busca de la estación donde pararía el
tren que lo llevaría de vuelta a su casa en Aranjuez cuando estado en el lugar de la parada del
tren fue sobresaltado por una joven periodista morena, de ojos azules, ansiosos de un poco de
información, su nombre, Clara significaría el punto de partida para una nueva batería de
preguntas.

Hola, buenas noches, soy Clara Angosto Palacios e informo al diario semanal del AS.
dime ¿ podría responder a una serie de preguntas?
Vintín masculló, había sucedido de improviso, ahora entendía porque esa revista tenía tantos
adeptos.
De acuerdo, siempre y cuando me respete.
¿Qué le dirías a la gente joven que te estará leyendo?
Primero les diría que reflexionen sobre sus metas a conseguir en el atletismo y en cualquier
deporte y sobretodo les diría que practicar un deporte no es igual a trabajar y lo digo porque son
jóvenes para mi el atletismo cuando era un chaval fue un hobbie al igual que la caza lo era para
mi padre que era albañil, estando trabajando de periodista fue cuando comencé a vivir de
ello.
La última pregunta, ¿le gustaría volver a correr?
Claro que volvería a correr, por cierto, puede hacer eso, hacer que me pusiera otra vez.
Jajaja, que cosas tiene.
El tren se detuvo en la estación de Aranjuez, a unos quinientos metros de su casa, lo curioso fue
lo que sucedió aquella noche, mientras dormía, soñó que corría por última vez la carrera de su
pueblo, esta vez llevaba una camiseta reivindicativa, en contra del trazado AVE, aquellas
zapatillas eran las mismas con las que ganó el campeonato de España, ese reloj marca CASIO,
todo aquello era tan verdadero que a otro día tenía en el gemelo una cierta nostalgia de que
había vuelto hacerlo, conseguir adelantarse a la fantasía para dejarla atrás.

Seudónimo: NO AL AVE-
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